La Bruja que se disfraza como mujer
"Aparenta ser la flor inocente, pero sé la vibora que se oculta bajo sus pétalos."
— William Shakespeare, Macbeth, Acto I, Escena V
"Soy la mujer más fiel que puede haber."
— Maria Camila Osorio, 14 Agosto 2024
"Soy solo tuya" / "Te amo" / "Quiero estar contigo"
— Maria Camila Osorio, 652 veces a 33 hombres distintos, Agosto 2022 – Agosto 2024
"Yo soy perra jajaja. Pero no lo doy fácil. Plata. Plata. Plata."
— Maria Camila Osorio, 8 Septiembre 2023
En la Edad Media, la prueba para detectar brujas consistía en amarrar a la sospechosa y lanzarla al agua. Si flotaba, era bruja. Si se ahogaba, era inocente. El sistema tenía una elegancia lógica que solo puede admirarse si uno desatiende la tasa de mortalidad.
Hoy en día, la prueba es más simple: lee el otro chat.
No hacen falta cuerdas, ni agua, ni teólogos. Solo un archivo de 225,637 mensajes y la disposición de leer lo que les escribió a cinco hombres a las 22:33, lo que te escribió a ti a las 22:35, lo que le copió y pegó a otro en el mismo minuto, y lo que les escribió a cinco hombres distintos a las 22:37.
La bruja se delata sola.Y lo que revela la prueba no es infidelidad — la infidelidad es un concepto para gente que mantiene una sola mentira a la vez. Lo que revela es algo que la Inquisición reconocería inmediatamente: la capacidad de habitar dos personas al mismo tiempo. La mujer y la bruja. La flor y la serpiente.
Hay que buscar una nueva palabra. Eso dijo un colombiano en Reddit, y tiene razón: "puta" no alcanza, porque una puta es más sincera. Una puta te dice el precio, te cobra, y si te gustó vuelves. No te manda un "de verdad te amo" justo antes, y otra vez justo después, de que estaba gimiendo mientras algún cucho obeso se esforzaba por sacarle el jugo a su inversión.
Una puta no necesita una palabra nueva. Lo que necesita una palabra nueva es lo que hace la querida Maria Camila Osorio Sepúlveda — la mujer que, sin haber abierto un libro de García Márquez en su puta vida, empujó los límites del realismo mágico tan lejos que accidentalmente parió un género nuevo: el putismo mágico.
Uno de los rasgos definitorios de este género es que ella misma no entiende lo que es. "Plata plata plata," le dice a sus amigas, como si la plata explicara algo. Como si esto fuera un negocio. Si fuera un negocio, los números cuadrarían: tarifas negociadas por WhatsApp con 59 hombres en dos años, un modelo de revenue comprensible. Pero los números no cuadran.
Los chismosos que se metan a su WhatsApp — ahora hecho dominio público — notarán que dedicaba horas durante meses chateando con clientes que solo le alquilaban la cuca un par de ocasiones. Y no es como la tarifa negociada fuera por hora — si ella hubiera dicho "se acabó la hora, me pagas más o me voy," se habría sentido como prostituta, algo que en más de una ocasión documentada la ofendió profundamente cuando un hombre la trató así o - y aqui se evidencia el putismo mágico - siquiera la viera asi.
Si uno calcula inversión de tiempo versus retorno financiero, Maria Camila Osorio Sepúlveda es posiblemente la prostituta más barata de toda Colombia.
Pero la eficiencia económica de su operación es aún peor — uno pensaría que esta telenovela tuvo lugar en Caracas y no en Bogotá. Porque por cada hora invertida en esos clientes, dedicaba un múltiplo a hombres que no pagaban nada. Mas de 150 hombres que no tenían la menor idea de que era prostituta, porque ella jamás les pidió un peso.
La plata era la infraestructura. El alimento que más ansiaba era otra cosa.
Lograr que un hombre se enamore. Que abra su vulnerabilidad. Que comparta su yo más íntimo, que no le muestra a nadie más. Que sienta que está experimentando algo real, algo único, algo que nunca había sentido con nadie más. Eso es lo que ella busca. Eso es lo que la alimenta. Y si se siente así de bien con uno, multiplicarlo por docenas debe sentirse mejor aún — ¿no?
"Plata plata plata" es la historia que se cuenta a sí misma porque la verdad es peor: la bruja tambien es vampiro. Se alimenta de la confianza e intimidad emocional de otros, que necesita la sangre fresca de hombres que creen ser el unico, y que — como todo vampiro — no puede parar con una sola víctima porque la sed no se sacia. Se multiplica y se necesita cada vez más.
Ninguna de las pruebas requieren interpretación. Todas requieren estómago.
La Línea de Ensamblaje
"Parce, eso es cierto, una le dice muchas mentiras a esos manes." — Camila a Ana Comas Zua, 2023-01-29
La Máquina de Tres Caras
Scott - su exnovio llevaba semanas notando cosas: desapariciones de seis horas, voces masculinas de fondo, fotos fijas en vez de videollamadas. El 10 de enero de 2023, confrontó.
Para que conste en acta: mientras le juraba a Scott que estaba cenando con amigos y familia, de hecho si estaba quedándose con otro hombre que la habia volado a Medellin. Ese mes, envió un minimo de 1,576 mensajes a un minimo de 19 hombres distintos. El mes anterior fueron 1,373 mensajes a 20 hombres, y eso que entre más atrás se mira en el archivo, más chats había borrado — lo que el lector ve no es el techo de la operación sino el sótano.
"No te estoy mintiendo ni te estoy ocultando nada" resulta ser, con toda la evidencia disponible, quizas la oración más ambiciosa en la historia de la lengua castellana.
Por supuesto, ella nunca le admitió nada.
Noten la arquitectura de como el acusador se convierte en acusado, y la bruja se pinta de victima. Esto resulta ser un fenómeno recurrente en la realidad alterada del putismo mágico. Tres canales, tres audiencias, cada uno calibrado: la novia devastada, la hija traviesa, la vampira evaluando si la presa todavía tenía sangre.
(La mamá, hay que reconocerlo, era la más lúcida de todos. No le preocupó la infidelidad — le preocupó la pérdida de revenue. "Ese sí le daba para las cremas." Departamento de control de calidad.)
"Te amo" — en todas sus permutaciones — aparece 264 veces en el chat con Scott. Casi uno por día de relación. No un sentimiento: un KPI. "¿Qué más puedo hacer? Buscarme otro" - no dolor ni culpa, inventario. Se le cayó un activo; había que reemplazarlo. Su amiga puta respondió con "invéntate algo" y "no lo puedes perder." No porque lo ame - porque un vampiro no deja que la presa se vaya caminando.
Un año y medio después, le preguntaría a su novio — que fui yo:
"Tienes miedo de que te vaya a engañar?"
msg #208238
Misma mecánica. Misma inversión. El que pregunta "¿tienes miedo?" es siempre el que debería darlo.
La Piedra Rosetta
Las pruebas anteriores demuestran hipocresía. Hipocresía industrial, ciertamente — con control de calidad, línea de ensamblaje, y departamento de atención al cliente. Pero hipocresía.
Los teólogos llevan milenios debatiendo si el mal existe como fuerza independiente. Lo que sigue responde la pregunta.
Y esto es lo que separa la ultima prueba de todas las anteriores.
Los mensajes simultáneos son hipocresía. La exclusividad rotativa es cinismo industrial. La fidelidad reclamada con 37 contactos activos es comedia oscura. El novio de Schrödinger es teatro. Todo eso es mentir. Mentir es lo que hace una estafadora, y las estafadoras — por despreciables que sean — son humanas.
Pero un intento deliberado de infectar a un paciente de cáncer con una enfermedad de transmisión sexual, acusarlo a él de habértela dado, contarle a tu amiga "uno no puede coger en paz" sin el menor rastro de remordimiento, reempaquetar la historia como una coincidencia feliz para tu próxima víctima, ocultárselo a tu novio y amantes, cogerte a varios sin condón después de saberlo, y sostener el performance de sorpresa cuando finalmente te atrapan — eso no es mentir.
Es algo para lo cual los teólogos tenían razón en buscar una palabra.
No hay moraleja. Las moralejas son para fábulas, y las fábulas tienen la decencia de anunciar que son ficción.
Lo que hay es un patrón: tres caras desplegadas según la audiencia, una máquina que no distingue entre el hombre al que ama y el hombre al que desprecia, y una enfermedad de transmisión sexual convertida en cinco narrativas diferentes para cinco públicos diferentes — ninguna de las cuales incluía la verdad.
La prueba medieval para detectar brujas tenía un defecto fundamental: la inocente y la culpable terminaban igual. Una se ahogaba. La otra ardía.
La prueba moderna tiene un defecto parecido: para cuando lees el otro chat, ya es demasiado tarde.
Pero al menos esta vez, la bruja tiene nombre, cédula (1010060294), y 225,637 mensajes que le aseguran al próximo inquisidor que no está buscando en vano.
La bruja se delata sola. Solo hay que saber leer.